Tecnología y ceguera

Discapacidad visual y el acceso a la tecnología de la información y comunicación

A nadie escapa la relevancia que posee actualmente la informática como vía de acceso a la Sociedad de la información. Nadie que se mantenga alejado de este conocimiento podrá acceder plenamente a la información, el mundo laboral y la comunicación. Hasta hace poco tiempo, a una persona que no podía ver le estaba vedado acceder a mucha de la información circulante, elemento que ha logrado compensarse gracias a los avances tecnológicos existentes. Hoy en día, una persona con limitaciones visuales puede leer un diario en Internet, leer cualquier libro auxiliado por su computadora, trabajar a distancia para una empresa extranjera, etc. Enterate en este apartado de nuestra web qué programas hacen posibles estos avances.

Ampliadores de pantalla

Las personas con baja visión poseen un remanente visual que les permiten ver algunos elementos en el monitor del PC, pero les resulta imposible distinguir detalles pequeños en el mismo, como el texto. los ampliadores de pantalla son programas destinados a aumentar el tamaño de las imágenes y caracteres visualizados en el monitor desde 2 hasta 50 veces su tamaño original. El usuario se comunica con estos programas mediante el teclado o, si lo prefiere, con el ratón, ya que se puede aumentar el tamaño del puntero para que sea visible para alguien con disminución visual. Los más modernos programas ampliadores poseen muchas capacidades como la visualización de una pantalla completa ampliada, en modo ventana (sólo una región agrandada y el resto normal), lupa (una zona ampliada que se va desplazando allí donde el usuario está operando), posibilidad de alterar los colores a gusto, así como los tipos de letra, etc.

Lectores de pantalla

Los programas de ampliación resultan muy útiles para quienes poseen un remanente visual, pero dejan sin solución el acceso de las personas ciegas a una computadora. Fue así que aparecieron los lectores de pantalla, programas que sirven de intermediario entre el PC y el usuario de la computadora, quien recibe una descripción en voz sintética por los parlantes de la pantalla en que está trabajando. A partir de la sencilla instalación de un programa de este tipo en un PC común y corriente, una persona ciega puede manejar de manera independiente y sin restricción sistemas operativos como el Windows, así como sus aplicaciones más comunes (Word, Excel, Acces, Internet Explorer, Outlook Express, entre otras). Como se ve, no se utilizan programas especiales para personas con limitantes visuales, sino que mediante este software lector de pantalla, una persona ciega puede usar el mismo computador y los mismos programas que cualquier otro usuario de PC. La información relevante que aparece en pantalla es emitida mediante voz, a través de la tarjeta de sonido y de esa forma el usuario está siempre orientado de en qué ventana está trabajando y los resultados de su operación. El uso del ratón es sustituido por comandos de teclado en el uso de estos programas, que son de muy fácil instalación. Sin duda, en este tipo de programas, el líder indiscutido es el JAWS for Windows de la empresa norteamericana Henter-Joyce (actualmente integrada en el grupo Freedom Scientific).

Terminales de lectura Braille

Estas ayudas tecnológicas seguían dejando excluidas a aquellas personas sordo ciegas que ni podían ver el monitor ni escuchar la voz sintética de los lectores de pantalla. Es así que surgen los terminales de lectura Braille de la pantalla del PC. Estos aparatos envían la información contenida en la pantalla hasta el usuario utilizando caracteres Braille dispuestos en una línea de veinte hasta ochenta ocurrencias, línea que el usuario lee al tacto. De esa forma, la persona puede ir leyendo en braille los elementos de importancia que van surgiendo en el equipo y trabajar con él. Para comunicar con el operador cuentan con un teclado propio mediante el cual se pueden realizar todas las funciones de lectura e identificación de contenidos de la visualización. Algunas personas ciegas o con baja visión prefieren este sistema al de los lectores o a los ampliadores de pantalla, aunque poseen el inconveniente de los altos costos de estos equipos.

Impresoras Braille

Por último, cabe mencionar dentro de estas adaptaciones tecnológicas a las impresoras Braille. Hasta no hace demasiado tiempo, las maneras de escribir en braille era a través de la regleta o de una máquina de escribir braille, lo que era un método insuficiente cuando se pretendía hacer grandes tiradas de un texto en braille. Fue entonces que surgieron estas impresoras, conectables a cualquier tipo de computadora común y que no requieren más que su programa o controlador de conversión de datos similar al que utiliza una impresora estándar actual; las impresoras Braille más sencillas, como la PortaThiel de la marca alemana Thiel GMBH, son casi portátiles, imprimen a una velocidad muy baja y sólo permiten una cara de impresión, mientras que las más complejas, como la Thiel BAX 10, son máquinas de mayor porte que expulsan páginas a una velocidad vertiginosa, impresas a una o dos caras en muchos tipos de papel y con la posibilidad de realizar gráficos en relieve. En la UNCU contamos con una impresora de este tipo, lo que resulta de mucha ayuda para el apoyo de estudiantes ciegos, por ejemplo, scaneando materiales de estudio e imprimiéndolos en braille.

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Dificultades de accesibilidad

Si bien estas ayudas tecnológicas han posibilitado el acceso de muchas personas con déficit visual al uso de una computadora, siguen existiendo algunas dificultades para que una persona que no puede ver bien utilice plenamente todas las herramientas que proporciona un PC. Dichas dificultades de accesibilidad podrían centrarse en tres grandes grupos: las dificultades existentes en el software, en el hardware y en la navegación en Internet.

Dificultades con el software

El software es el soporte lógico del PC, es decir, el conjunto de programas que coordinan las operaciones del usuario en pos del resultado buscado. Todo lo que se ve en una pantalla de computadora está pensado para ser visto, especialmente con los interfaces gráficos, donde puede haber un sinfín de aplicaciones abiertas simultáneamente en diferentes ventanas. Aunque los programas lectores de pantalla permiten que una persona ciega maneje un PC, persisten algunas dificultades de accesibilidad, implícitas al entorno operativo usual.

Debe ser evitada la información que se apoya sólo en los colores, como "Pulse en el botón verde para continuar". Las características estéticas del interfase sólo deben servir para acompañar o realzar, pero deben ratificarse por mensajes de texto. Todas las imágenes quedan fuera del alcance de los lectores de pantalla. Por ello, cuando se utilicen gráficos en la pantalla deberán ir acompañados por textos explicativos que permitan a las personas con déficit visual obtener información acerca del contenido de la imagen.

Resulta conveniente que los mensajes iguales siempre tengan el mismo texto, que salgan en la misma zona de la pantalla y con la misma letra y colores, lo que facilita su rápida decodificación para quienes poseen baja visión.

Los usuarios ciegos utilizan el teclado para moverse en los diferentes programas. Para acelerar el recorrido con teclado, los menús deben ser circulares, es decir, se salta de la última opción a la primera y viceversa. Este recorrido circular debe aplicarse también al movimiento por las opciones de un cuadro de diálogo y al cambio de ventana.

Para las personas con problemas de visión resulta incómodo y a veces imposible percibir los iconos y otros pequeños objetos del área de trabajo, por lo que el propio entorno operativo debe permitir que se modifiquen sus tamaños y sus posiciones. Los iconos deben además tener asociada una etiqueta, facilitando la identificación y comprensión de su función.

Dificultades con el hardware

El funcionamiento de un computador demanda, como soporte físico de los programas informáticos que habrán de utilizarse, un conjunto de elementos físicos entre los que podemos destacar la unidad central, el monitor, el teclado, los parlantes, el ratón, la impresora, etc.

Los problemas de accesibilidad al hardware que sufren las personas con algún impedimento visual se centran sobre todo en las dificultades para manejar los botones, interruptores, y reguladores que permiten la utilización del PC. Algunos de estos inconvenientes son subsanables en la medida en que dichos dispositivos sean controlables desde un programa, pudiéndose encender, apagar y regular todos los componentes físicos del ordenador desde él.

Es especialmente importante que los botones de encendido y apagado estén situados en la parte frontal de cada uno de los dispositivos, lo que facilitará su búsqueda para quienes no ven o ven poco. Además, es importante que estos botones se hallen en relieve o en depresión respecto a la línea del gabinete o que posean algún otro tipo de respuesta táctil que facilite su rápida ubicación a un usuario ciego. Asimismo, es muy importante que estos botones tengan una respuesta sonora, de forma de dar la certeza a quien no está viendo el monitor u otras respuestas visuales de en encendido, de que se ha activado ese control. A su vez, todos los botones y controles deben ser rotulados de forma que sea fácilmente comprensible su función. Es muy importante que estos rótulos se hagan en un tipo de letra grande y en colores de buen contraste, de manera que una persona con baja visión pueda ubicarlos sin grandes dificultades.

Dificultades en Internet

El uso de los programas ya descritos permitió que las personas con problemas visuales pudiesen acceder a la navegación por Internet, sin que su deficiencia fuese una barrera. No obstante, estos programas se enfrentan, a menudo, con algunos diseños e las páginas de Internet que le resultan obstaculizantes. Los programas lectores de pantalla no pueden describir fotografías o animaciones, ni interpretan bien diseños muy complejos. De esa manera, algunas páginas que contienen muchos de estos elementos, resultan inaccesibles para las personas con limitantes visuales que utilizan estos programas para acceder a Internet.

Una de las dificultades más frecuentes es la de los enlaces gráficos, es decir, aquellos enlaces que conducen a una imagen. Un programa lector de pantalla sólo leerá el nombre del archivo de imagen que se ha abierto, pero el usuario ciego permanecerá sin saber que está pasando en su monitor. Una solución puede ser agregar bajo el enlace gráfico una línea de texto en que se describa someramente la imagen a que se tiene acceso ingresando a él.

Actualmente, muchas páginas utilizan para su confección el Macromedia flash. Es un programa que permite diseñar web con muchos elementos multimedia en muy poco espacio. Las web diseñadas a partir de este programa resultan totalmente inaccesibles para el lector de pantalla, el que le describe al usuario ciego que se halla frente a una página en blanco. Lo ideal es que se utilice este programa para realizar decoraciones pero no para diseñar páginas de inicio ni porciones centrales de la web.

Otra dificultad frecuente son aquellas páginas que muestran varios enlaces en una misma línea, haciendo que el lector de pantalla reconozca sólo un hipervínculo y leyendo el conjunto de nombres de esos enlaces como uno solo. Este obstáculo sería fácilmente superable agrupando los hipervínculos en columnas.

En algunas páginas web se utilizan una serie de opciones en forma de lista expandible que el usuario puede abrir haciendo clic sobre una de ellas. Generalmente existe un botón para confirmar la opción que el usuario ha elegido, pero a veces sucede que sólo con presionarla se activa. Esto para los lectores de pantalla es un inconveniente puesto que el usuario ciego debe pasar por todas estas listas sin poder saltarse ninguna. Para solucionar la situación bastaría con que no alcance con pulsar una opción para elegirla, sino que haya un botón o un enlace debajo de la lista para confirmar dicha elección.

Muchas Web, para registrarse en ellas, con el pretexto de evitar los robots auto-registro, están utilizando códigos que se alteran aleatoriamente. Ese código no se puede leer con un lector de pantalla, ya que si pudiera verse en html también la reconocería un robot auto-registro. La dificultad podría sortearse enviando esa palabra a un correo electrónico indicado por el usuario, para que una persona ciega pueda leerla de forma privada y un robot auto-registro no pueda realizar un proceso automático.

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